“Tryvertising” o el valor de la experiencia
Vía marketing news
Por Gema Requena
Try-advertising (publicidad mediante la prueba, podríamos traducir) es un tipo de mensaje dirigido a determinados consumidores que lo que persigue es la prueba. Su primer fin es la prueba, la experimentación, el familiarizarse con el producto y la marca y el establecer diálogos y contacto con la marca, con el producto.
Este forma de publicidad y término que la define surgió hará ya unos años a raíz de la visión del declinar de la publicidad de masas. Tryvertising nace para remplazar a la publicidad de masas. Un movimiento emergente en ese momento que apareció por la necesidad de búsqueda de caminos nuevos y más interesantes para establecer conversaciones entre marcas/empresas y consumidores.
Las formas de llevar a cabo este modelo de publicidad generan principalmente dos vertientes. Por un lado, tryvertising juega con la implementación del producto en el entorno del mundo real, integrando productos y servicios en la vida diaria, para que los consumidores accedan a probarlos y construyan en su mente su percepción de ellos basada en la experiencia y no en la comunicación o mensajes publicitarios de la marca. Por otro, es una evolución de las muestras, samples o sachets que las marcas llevan tiempo comunicando, pero con mayor relevancia, enfocada al nicho de mercado más interesante y buscando la viralidad.
En resumen esta visión de la publicidad busca introducir al individuo en el circuito de consumo del producto, dejándole que lo pruebe, y permitiendo que su experiencia y su opinión pesen después de probarlos, como una forma de mostrarle el respeto hacia ellos. Esta tendencia parte del reconocimiento del protagonismo con el que el consumidor se ha ido apoderando y las marcas le han ido concediendo.
Con tryvertising se acuñan términos paralelos necesarios para ponerlo en práctica y coordinar el diálogo publicitario al que estamos acostumbrados. Del marketing habitual del que parte la política de comunicación y por tanto la acción publicitaria, pasaremos a hablar de un marketing de experiencias. Y del consumidor habitual al que nos dirigimos a través de esa publicidad, pasamos ahora al trysumer, consumidor probador, que experimenta y elige….




